MI OPINION SOBRE AL ARTE
El arte es un término tan volátil, inconsistente, y personal, que a pesar de contener mucho no queda en nada. Es una palabra ambiciosa que pretende reconocer en ella los medios de expresión más virtuosos de la vida humana, sin embargo nos encontramos con que un sanitario puesto en la vía pública es considerado una expresión artística y no un virtuosismo vinculado a lo hermoso. Es triste ver como las personas en su afán de clasificar y distinguir todos los elementos de éste mundo, se han visto desprestigiando la obra del otro y a la vez siendo desprestigiados ellos mismo. Y ¿Por qué perder tanto tiempo en esfuerzos descomunales por aprender a tocar un instrumento musical, o crear la obra mas bella del último tiempo, cuando la percepción de las personas es tan variada que puede interpretar las cosas tanto de manera despectiva o admirable? ¿Acaso el arte no es menos indefinible que el Dios cristiano o el amor humano? Es una causa reinterpretada por todo aquel que escucha de ella y se decide a seguirla. Incluso resulta curioso que hayan críticos de arte que hablan de las obras, como si hubiese forma de dar una visión única y precisa de lo que esta bien o mal en éstas.
Tolstoi se plantea esto en su introducción de ¨ ¿Qué es el arte?¨, sumamente impactado por el sacrificio espiritual y físico que hacen los hombres por consagrarse en lo que les puede resultar lo más llenador o infame en sus vidas. Por entregarse por entero al arte como saltando al vacío con sus ojos cerrados, casi en un acto de fé de que aquello llamado arte existe y trasciende a su percepción espiritual y mental. Sin embargo el arte es incapaz de reconocerse a si mismo y deja esta tarea a los que se dicen ser conocedores y estudiosos de la calidad artística, estudiosos que a lo largo de la historia deben romper sus márgenes críticos abriendo paso a nuevas formas de expresión y a claras contradicciones por parte de ellos mismos. El arte en cierto aspecto es creer que se controla algo que no se conoce, es delimitar los fronteras de un territorio a ciegas, es una gran mentira en la historia, que sólo encuentra su verdad a la hora en que aquel que se hace llamar artista encuentra en su obra la oportunidad de expresar y liberar parte de si mismo y compartirla al mundo, un momento culmine y personal que no debería ser clasificado ni catalogado, sino que recreado por el espectador y vivido en solitario por él, de este modo no existe el arte bueno ni malo en el mundo, si no que la admiración o la ausencia de ésta por parte de un individuo o muchos que encuentra en la obra o la pieza artística algo que les llega profundamente.
